Las cosas de la vida
me lamió el culo
también las bolas, luego el pene lo hizo suyo, jugo con mis genitales todo lo que quiso, yo, aguanté todo lo que pude, hasta que exploté en espasmos múltiples que hicieron que mi cuerpo cayera al suelo.
Mientras salía ese liquido lechoso, ella seguía a mi lado lamiendo cada gota de semen, pasaba la lengua por mis muslos, por la cola, por el mismo ano, era una sensación increíble, la que al cabo de un rato volví a repetir con estruendosos gritos y espantos.-



